domingo, 12 de mayo de 2013

Lo que escribes en un segundo dentro de un sueño.


Lo que me escribiste un día triste de mayo en el cual el Sol iluminaba el cielo pero las estrellas iluminaban mi corazón.

Me dices constantemente que las palabras vuelan. Que el aire está plagado de palabras que respiramos y nos regeneran. Nunca lo entendía. Pero por fin lo hago. Ahora sé que tus palabras son las que me regeneran a mi. Me pregunto cuánta gente mide el tiempo en canciones. Como lo haces tú. Cuánta gente escribe versos tristes y los lanza al aire. Te quiero. Me preguntas cuántas veces lo he dicho. Miles, te contesto, pero solo a tí. Cuánta gente ha permanecido en silencio cuando en verdad, lo único que quería era gritar. Tu nunca callas. Y espero, que sólo mis besos cierren tu boca. Eres la única persona que existe en este mundo que me ha hecho sonreir en los momentos mas difíciles. A veces, me pierdo entre el humo para no ver la realidad que me rodea. Pero me doy cuenta que mi única realidad posible, eres tú. Y cuando hay humo, te escondes. Eres fuerte. Fuerte porque soportas todo sin ayuda. Llevas tú todo el peso. Y haces lo posible por llevar tambien el mío. Y el de otros. Eres como música, bella. Una especie de instrumento que hay que saber escuchar y tocar. Uno de los instrumentos màs complicados de aprender. Cuando hablas de las injusticias. Siempre lloras. Lloras por los demás. No por tí. Por los otros. Eres así. Capaz de matarme y revivirme en un instante. Con una mirada. Con una sonrisa. Y en mi universo. Solo estás tú. Ni te imaginas lo que sentí aquel día. Aquella mañana. Cuando te ví, fué cuando amaneció. A pesar del enfado, a pesar del disgusto. Orgullosos nos queríamos en silencio, sin mirarnos. Sólo sintiéndonos. Alli estabas, ignorándome, porque eres libre y rebelde. Y asi te necesito. Espantas todas mis pesadillas con simples caricias o haces que recuerde mis objetivos con simples besos. Besos que hacen que me precipite al vacio. Que baile con tu propia música o que recite toda tu poesía. Cuando me besas, joder, cuando me besas, me acaricias, cuando me abrazas, cuando me tocas. Todo en mi interior es paz cuando lo haces.
Dices que no encuentras tus sueños, tu meta, tu objetivo. Y es que descansan desde aquella tarde conmigo, en mi cama.
Sólo te pido que tengas cuidado porque mi corazón lo llevas siempre, allá donde vayas, escondido, en tu mano.

1 comentario:

  1. Lloraría, lloraría si no fuera por el odio, odio al verme como si de un espejo tu historia se tratase, y yo hubiera acabado en un foso, sin nadie a mi lado, y con unos amigos que me ponen trabas para quedar, mientras salen todos los fines sin mí. y mientras tanto tu, escribiendo la victoria en vez de vivir la hasta la muerte.

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