martes, 25 de febrero de 2014

Finales.

Ya cansada de hablar de lo mismo, de tus ires y venires por el mundo, de que cada vez que sonríes creo un poquito más en la poesía y un poquito menos en la suerte. Cansada de eso de enfrentarme cada noche a un folio en blanco, de enfrentarme a tu locura y convencerme de que no, no me enamora. Desear no caerme de nuevo por los abismos de tu vida cada vez que te veo perdido entre las estrofas de cualquier canción. Y tenerle miedo, a los puntos finales, a los meses de diciembre, a los "buenas noches, hasta mañana" porque son tristes.
Finales.
Encariñarme de más, y que tú lo hagas de menos, sonreír y que nadie más lo haga, escribir versos para que sólo la luna los vea. Llenarte de miles de silencios empezando por tu nuca y terminando en la mano con la que escribes, para que se hagan tinta, para que se hagan sueños. Y caminar despacito por los pasillos de tus inseguridades, hasta llegar a tu habitación (esa en la que coleccionas los días nublados) y poquito a poco colarme en tu cama. Así, como un suspiro, para que me sientas. Tenerte lo suficientemente cerca para confesarte que las metáforas no son lo mio, que si te echo de menos, es que te echo jodidamente de menos, y que si tengo miedo a perderte es que de verdad estoy demasiado asustada  

                            y este espacio es para que de verdad me creas cuando te digo que sueño contigo,
                              que cada vez que el mundo se convierte en un lugar demasiado fácil, corro a esconderme en el caos de tu boca y dejo que las ventiscas de tu aliento me arrastren, entera, a eso que a veces confundo con la libertad,
                                                                                         que siendo así como eres ya haces que todo parezca más sencillo,
                                               y sabes que nunca jamás te voy a pedir la luna, ni el cielo ni millones de estrellas, porque no los necesito estando tú por la Tierra,
                                                                                                                          lo que sí te voy a pedir es que no dejes de sonreír así como sólo tú sabes hacerlo,
                                                                  
                                          con las palabras

jueves, 6 de febrero de 2014

Esas fiestas capitalistas y patriarcales que nos dicen que un dia hay que querer mas, que nos dicen cómo hay que hacerlo... he aquí una entrada en La ciudad definitiva sobre el amor: http://laciudadefinitiva.blogspot.com.es/2014/02/6-de-febrero-un-dia-cualquiera_6.html