A veces me gustaría viajar a otros mundos. Descubrir otros lugares, universos paralelos, planetas en los que el dolor jamás haya existido. Pero sé que eso es imposible. Lo sé porque no tengo alas que me permitan volar y si alguna vez las he tenido... supongo que una ráfaga de viento me las arrancó.
Siempre quise soñar, sonreir sin tener motivo, imaginarme única en el mundo y especial para alguien. Pero conforme va transcurriendo el tiempo me voy dando cuenta. Me voy dando cuenta de que a veces, mis planteamientos son ilógicos. ¿Cómo voy a ser una libre soñadora si mis venas están llenas de escarcha?. Es algo imposible.
A veces me gustarìa morir. Morir para volver a nacer, en otra vida, en otro cuerpo, en otro lugar. Pero no lo hago, no lo hago porque en esta vida están aquellos a los que quiero. Y los que me quieren.
Supongo que todos vivimos por el amor que otros nos dan.
Bueno, quizà haya gente que viva por el amor propio pero... pero no creo que eso sea muy agradable. Eso de estar tú contigo mismo.
Yo soy un ser. Simplemente eso.
A veces me describen, me describen como una persona difícil, complicada de entender y de conocer. Una persona que no puedes juzgar únicamente por lo que ves o lo que oyes de ella. Me han dicho que soy una cebolla que cuesta mucho pelar. Que has de ir quitandome capa por capa, poco a poco y con paciencia hasta llegar a mi corazón.
Pero si esa soy yo. Esa soy yo.
No me quiero cambiar por otra chica con otra personalidad u otro cuerpo porque si no, dejaría de ser yo.
Si no soy yo, me quedo en nada.
Y la nada, es un simple todo, vacio y en silencio.
jueves, 9 de mayo de 2013
Un todo, vacio y en silencio. Nada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario